Mostrando entradas con la etiqueta DC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DC. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de agosto de 2012

Aquaman, Sword of Atlantis


Lo único en común de Aquaman, el príncipe de Atlantis de la editorial DC, con Namor, su equivalente en Marvel, es que ambos viven en el agua. Nada que ver entre ambos. Si lo interesante de Namor es su personalidad vanidosa y petulante, que convierte sus intervenciones en la pura diversión de quien se cree por encima del resto, el desdibujado compañero marino de la editorial rival, Aquaman, viene a ser un Superman bajo el agua o, lo que es lo mismo, el hombre americano ideal que traspasa el contexto de la ciudad por el fondo del mar como centro de acción. 

Tal vez eso explique el largo infortunio editorial de un personaje poco interesante, hasta el punto de que la acepción de patito feo ha llegado a extenderse como calificativo común al referirse al denostado superhéroe.  El reinicio del universo DC, que llevó a las colecciones a comenzar desde su número 1, ha convertido al nuevo Aquaman de Geoff Johns en el centro de todas las miradas, pues intenta quitarle hierro a las burlas que ha atesorado el personaje a lo largo del tiempo y las revierte en una supuesta revisión profunda del personaje. Los resultados, sin embargo, son discutibles. 

Al encontrar la obra realizada por Kurt Busiek tan solo unos años antes en torno al personaje, uno no puede por más que cuestionarse el porqué del éxito de este sobrevalorado nuevo trabajo de Johns, que parece el niño mimado de la editorial y cuyos trabajos parecieran intocables. El Aquaman de Busiek no es tanto un Superman como un Conan, un auténtico bárbaro de las profundidades. La reflexión que hace el veterano guionista acerca del mito del príncipe de Atlantis sí que resulta relevante. No juega con el protagonista original, sino con un joven ordinario que debe asumir, de manera repentina, el destino y la misión del desaparecido Aquaman. Busiek reflexiona así sobre la imposibilidad de volver a los clásicos a través del cómic del presente, preocupado en trabajar con otros materiales. 

Si hay un trabajo relevante sobre este superhéroe este es el que merece ser considerado como uno de los referenciales, y no tanto la obra de Geoff Johns, pues aquí sí que convive el pasado con la tradición de un personaje al que pocos lectores le han prestado atención. Su mitología brilla a través de la historia de Busiek y su acertado enfoque como pocas veces ha ocurrido en el fondo del mar. Al menos, en el océano de DC

sábado, 25 de agosto de 2012

Batman #4


La edición de ECC incluye el tercer y cuarto número de la serie original

En este mes de Agosto podemos volver a disfrutar de la cabecera original de Batman, a cargo de Scott Snyder y Greg Capullo y es un verdadero placer descubrir que lo que hacía grande a los dos primeros números sigue intacto. Tenemos por tanto a un Batman con más recursos de lo que solemos estar acostumbrados pero que mantiene su esencia puramente detectivesca. Bruce Wayne se sumerge aún más en la investigación de la corte de los búhos, algo que le llevará a indagar en la historia de Gotham (que mantiene su cuota de protagonismo) y que incluso nos lleva a un flashback de la infancia de Bruce maravillosamente dibujado por Greg Capullo

A pesar de que como decimos predomina el tono detectivesco, no falta espacio para grandes momentos de acción que, de hecho, se aprovechan de ese tono contenido y lleno de diálogo que domina el cómic para brillar especialmente. Es inevitable admirar el estilo de Capullo en el dibujo, especialmente en la figura de Batman, pues consigue plasmar la imagen de un hombre con una figura temible y un gran porte, pero a la vez realista y muy humano bajo la máscara. Cabe destacar también su trabajo en las portadas de ambos números, ambas de estilos bien diferentes y alejadas del clásico "figura del protagonista en pose molona" a que nos tienen tan acostumbrados. 

En definitiva, un trabajo realmente admirable en todos los sentidos y que nos mantiene en vilo para que llegue la tan esperada Noche de los Búhos.

jueves, 9 de agosto de 2012

Daredevil: La sonrisa del diablo


La edición española de Daredevil incluye los seis primeros números de la serie original

Se señala con acierto en la cabecera de esta edición que para el lector aficionado sólo existe un Daredevil, que no es otro que el personaje atormentado de Frank Miller que muchos guionistas continuaron explotando tras su paso por la colección. La necesidad de volver a los orígenes del superhéroe, retomados por un espléndido Mark Waid, ha hecho que la nueva serie respire una frescura y calidad superiores a la media. 

La sencillez con que el guionista traza su historia unida a la habilidad para el trazo de los dos encargados del dibujo, los estupendos Paolo Rivera y Marcos Martín, convierten al primer arco argumental del proyecto en una lectura tan ágil como agradable. Por fin Matt Murdock cuenta con un material que potencia su labor como abogado, que explora las posibilidades de sus habilidades sobrehumanas y, en fin, que se aleja del personaje lúgubre y oscuro de Miller para mostrarse como lo que siempre ha sido en el fondo, un Spiderman adulto que también tiene un lugar para el humor y para la aventura despreocupada.

¿Lectura obligada? Dentro del panorama actual del cómic americano, el personaje de Marvel se pliega al estilo que ha convertido algunas series de la editorial DC en los mejores relanzamientos de la compañía. La comparación con el nuevo Flash o con la serie de Wonder Woman de Azzarello no sería descabellada, tanto en términos de calidad como en su tono accesible y fluido. El triunfo de Mark Waid es el de haber hecho, por fin, una serie universal para un superhéroe duramente castigado por la historia. 

Grandes páginas del cómic (IX)


Como ya comentamos en la respectiva reseña, uno de los mayores hallazgos del Batwoman guionizado por Greg Rucka es el impresionante trabajo del dibujante J.H. Williams III. Su labor no se reduce a un dibujo llamativo o a su capacidad de cambiar el estilo en virtud del tono que requiera la historia, sino que hay que destacar especialmente su dominio de la composición de páginas, convirtiendo una acción probablemente anodina en manos de otro dibujante en una verdadera obra de arte que agradece una observación pausada.

De entre los muchos ejemplos que podríamos rescatar, empezando por la escenificación de las luchas, me he decantado finalmente por esta doble página del nº 858 de Detective Comics. En ella Kate Kane observa el trabajo de la policía desde las alturas, con un dibujo ya de por sí espectacular. Williams salpica la página con pequeñas viñetas para ilustrar las conversaciones de los policías, pero nos regala un detalle que quizás se pueda pasar por alto en un primer vistazo rápido. 

Las viñetas toman la forma de una bandada de murciélagos que sobrevuela la zona. Este original detalle no se adueña del protagonismo de la página, ni eclipsa la escena principal. Ilustra magistralmente la secuencia sin dificultar la lectura. La funcionalidad al servicio de la belleza y viceversa, sin duda la seña de alguien que es más que un dibujante cualquiera.


miércoles, 11 de julio de 2012

Liga de la Justicia #3


Cuando Jim Lee se puso al frente de la serie regular de la Liga de la Justicia como dibujante, pidió la colaboración de Klaus Janson en el proyecto, reconociendo que se trataba de su entintador favorito. Después de comprobar lo que ocurre con el cambio de tintas a favor de Scott Williams en este tercer número de la serie, uno entiende del todo el porqué de aquella petición y la importancia del elemento menos valorado en el entorno del cómic. Que una cosa era perfilar los bordes del dibujo de Jim Lee (lo que hace Williams) y otra muy distinta era mejorar los lápices a partir del trabajo con la tinta (lo que hacía Janson). 


El presente episodio está centrado en presentar a Wonder Woman y su momento de gloria se sitúa a mayor altura que el de los superhéroes presentados hasta el momento. La presencia de la heroína asombra a la ciudad por entero tanto como a los propios héroes que ya se encuentran inmersos en la historia. Las splash pages de Jim Lee lo compensan todo.

A pesar de ese tono de épica con el que está tratada toda la serie al completo, puede percibirse cómo Johns va con el piloto automático en cuanto a la materia argumental del asunto, abandonando la historia en un discurrir convencional. No importa tanto si tenemos en cuenta el hecho de que se trata de una serie de pura presentación de personajes, con el mejor dibujo posible. Es por eso por lo que uno no echa tanto de menos al buen Johns escritor, sino mucho más a la presencia de Klaus Janson, al descubrir que era él quien hacía posible el milagro. 

domingo, 8 de julio de 2012

Batwoman


Espectacular lo que han hecho Greg Rucka y J.H.Williams III en el primer arco argumental de esta nueva Batwoman. Con un dibujo innovador y espectacular y con una historia que narra origen y presente de la atípica heroína, el volumen se convierte no sólo en un tomo imprescindible para los amantes del universo de Gotham City sino, por encima de todo, un satisfactorio ejemplo de de la infinidad de caminos por recorrer aún en la búsqueda de nuevos hallazgos en el medio. 

Porque si en algo es rico el trabajo de J.H.Williams III es precisamente en hallazgos. Sus composiciones de página son siempre arriesgadas, barrocas y estudiadas hasta el extremo. La apabullante habilidad del dibujante para conjugar estilos le permite cambiar por completo de trazo cuando la historia ilustra el pasado y abordar otro estilo visual distinto cuando se trata del presente. 

Dibujo luminoso y sencillo cuando la página es un flashback. Pero cuando llega el presente, el negro y el rojo se apoderan de todo. La página se convierte en un fresco que narra con precisión acontecimientos que suceden al mismo tiempo. Hallazgos. Es lo más cercano a lo que podría ser el Año Uno del personaje, una de esas emotivas historias que entusiasman y que hacen pensar en que ya no es posible contar ninguna otra sobre la pelirroja. 

El volumen se completa con otro arco argumental, "Cuchilla", en el que disminuye la calidad en gran parte porque ya no se encuentra J.H.Williams III a los lápices. Su ausencia genera en el cómic una orfandad muy poderosa. Después de haber conocido su manera de narrar, cualquier otro dibujante sabe a poco. 

lunes, 2 de julio de 2012

Grandes páginas del cómic (VII)


Buen soldado...

Uno de los más hermosos elementos de El regreso del caballero oscuro de Frank Miller es esa suerte de Robin improvisado que encarna Carrie, una chica que pronto se gana el cariño del lector. Los momentos en los que aparece durante la historia le dan alas al personaje central y también al cómic, pues su uniforme está lleno de colores vivos, totalmente contrarios al tono de la historia, al resto del cómic, a la ciudad y al personaje protagonista. El perfecto contrapunto, el más hermoso Robin jamás escrito. 

De entre los miles de hallazgos de Miller a lo largo del cómic, considerado con unanimidad uno de los mejores de la historia del medio, destaca especialmente la habilidad del autor para sugerir la sensación de movimiento, no tanto a partir del propio dibujo sino de la yuxtaposición entre viñetas, que al concatenarse y enfrentarse entre sí generan el portentoso dinamismo con que cuentan las escenas de acción, como ocurre con el rescate a Robin en el aire (ver página completa aquí). Un ejemplo maestro más de las infinitas posibilidades del medio. 

Grandes páginas del cómic (VI)


Resulta complicado sumergirse en El regreso del Caballero Oscuro de Frank Miller y elegir una página entre todas, ya no sólo por la calidad del cómic, sino porque se trata de una obra caótica. Miller llena las páginas de situaciones paralelas y de fragmentos de los noticiarios, por lo que pocas páginas (a excepción de las impresionantes splash pages, claro está) transmiten verdadera sensación de unidad. Ojo, que no estoy diciendo que esto sea malo, es el tono que necesita la historia: un mundo completamente caótico que obliga a Bruce Wayne a volver a ser Batman.

De entre las casi 200 páginas que componen este cómic me he decantado por destacar la última de la tercera parte (ver página completa aquí). [Spoiler] Batman finalmente se decide a romper el quinto mandamiento intentando romperle el cuello al Joker, pero ya sea por el miedo, porque le fallan las fuerzas o porque no puede faltar a sus principios, la presión no es suficiente. Pero ni en esta situación el Joker le permite una pequeña victoria y decide terminar el trabajo por sí mismo, retorciéndose mientras le susurra que lo verá en el infierno y manchando a Batman para siempre con el estigma de que todos lo vean como un asesino. [Spoiler]

Pero lo más escalofriante es la expresión en la cara del Joker, manteniendo su característica sonrisa pero llevada a la carcajada más grotesca, con esa risa invadiendo las viñetas y tapando la cara de Batman. Una risa que probablemente lo atormentará más que todos los planes que ideó el Joker durante su vida. Un gran final para una eterna enemistad.

sábado, 30 de junio de 2012

Kingdom Come


Hacia 1996 Alex Ross se presentó en las oficinas de DC  con una propuesta personal, una historia de 4 números que involucraba a la mayor parte de los personajes de la editorial. Un proyecto muy ambicioso que, tras algunos problemas iniciales, finalmente se materializó en colaboración con el guionista Mark Waid, que por aquella época se había encargado de las series regulares de Flash y Capitán América.

Kingdom Come nos presenta un futuro en el que los grandes héroes que todos conocemos están en su mayor parte retirados y un gran número de metahumanos ha ocupado su lugar. Sin embargo, el modus operandi de esta nueva hornada de “héroes” causa más problemas de los que soluciona, y nadie tiene el valor ni el poder para plantarles cara. Esta situación obliga a Superman a salir de su retiro para volver a enfundarse su manto kriptoniano  y liderar al elenco del universo DC contra la amenaza de los neo-héroes.

Nos encontramos ante uno de los cómics de superhéroes más humano jamás escrito. No en vano la historia se relata desde el punto de vista del reverendo Norman McCay, un hombre normal que es testigo de cómo el poder entregado a las manos equivocadas por algún dios ocioso amenaza con acabar con todo. Es este toque humano, así como la humanidad con que se perfilan los personajes de DC lo que aumenta el valor del relato, pues se acaba hablando de algo que nos toca a todos: el poder, la responsabilidad que lo acompaña y que por poco que tengamos, debemos esforzarnos para mejorar nuestro mundo. Por el camino se habla de ambición, religión y política, convirtiendo a Kingdom Come en uno de los cómics de género superheróico que abarcan temáticas que atañen a los mortales de manera más acertada.

El dibujo de Alex Ross ayuda en gran medida a transmitir esa terrenalidad, con figuras portentosas e imponentes pero siempre realistas. Los héroes de Alex son lo más cercano a lo que serían en el mundo real. Los guionistas aprovechan también la ocasión para reivindicarla figura del superhéroe original, en la que en el fondo son la personificación de los distintos valores que se atribuyen al ser humano: la fuerza de voluntad de Green Lantern, la fe inquebrantable de Superman, la búsqueda de la justicia de Batman... Esto se contrapone a la ultraviolencia que saturaba a los cómics en los años 90, plasmándolo en la plaga de metahumanos. Es evidente el amor que sienten los autores hacia los personajes con los que crecieron, en la llamada época dorada del cómic americano, pues utilizan a numerosos personajes hoy en día olvidados, reivindicando a algunos como Shazam o devolviendo a Alan Scott su estatus como Green Lantern.

La gran cantidad de personajes rescatados y revisionados convierte a su vez la lectura en un divertido juego, pues el cómic está plagado de guiños y cualquier personaje que puedas recordar de DC puede estar escondido en la siguiente viñeta. No quisiera terminar la reseña sin recomendar la edición Absolute de Planeta, ya no sólo por el tamaño que ayuda a admirar el fantástico dibujo de Ross sino por los extras, que incluyen los bocetos y diferentes diseños de los personajes y una guía de los guiños y referencias que pueden  pasar desapercibidos.

En cualquier caso, Kingdom Come es una lectura necesaria tanto para los seguidores de los superhéroes de DC como para todo el que disfrute de una buena historia con un dibujo incomparable.

jueves, 28 de junio de 2012

Grandes páginas del cómic (V)


Aprovechando el beso en la luna de Frank Quitely hacemos hoy protagonista a otro beso entre Lois y Superman, un poco más reciente. La etapa de Brian Azzarello por la serie regular del hombre de acero fue muy cuestionada, hasta el punto de que aún hoy se pone en duda la capacidad del guionista para enfrentar el género superheróico. Este hecho no implica que no existan grandes momentos en Superman: Por el mañana sobre todo a nivel visual, debido a que fue el dibujante Jim Lee quien puso en marcha el proyecto por su expreso deseo de ilustrar una historia del célebre superhéroe. 

La inventiva de Lee demuestra un derroche continuo, como si cada página fuese para él un reto importante. Divide el momento (ver página completa), que quizás en manos de otro artista hubiese sido tratado con poco interés, en cuatro viñetas llenas de fuerza e interconectadas entre sí. La inclinación a la que está sometida cada viñeta da una acertada idea de la altura a la que está la pareja y la posible sensación de vértigo de Lois tras el vuelo improvisado. Ya no importa el peligro, sólo importa el encuentro. 

martes, 26 de junio de 2012

Grandes páginas del cómic (IV)


Debía estar, por derecho propio, al menos una página del monumental Superman: All Star de Grant Morrison y Frank Quitely en esta sección. Se trata de uno de esos cómics donde podría seleccionarse cualquier página al azar y encontraríamos motivos suficientes en ella para ensalzarla, pues es una obra única en la que la visión del guionista encajó de manera sublime con la narración del dibujante.

De entre todas sus posibles opciones, la opción escogida es la que quizás sea su más impresionante splash page (ver página completa) para retratar un momento de verdadera intensidad en la vida de ambos personajes. El viaje de Lois convertida en Superwoman junto a su amado a la superficie lunar para darse juntos un beso, un plan que Superman confiesa haber querido hacer mucho tiempo atrás. En aquel beso, la mortalidad del ser humano choca con el gesto romántico inmortal y convierte el momento en imperecedero. Como el mito de Lois Lane. Como el propio Superman

lunes, 25 de junio de 2012

Wonder Woman #1



El volumen 1 de ECC de Wonder Woman incluye los 4 primeros números de la serie 


Desde que diera comienzo el llamado Nuevo Universo DC el pasado mes de Septiembre, sin duda una de las series más celebradas por el público ha sido la protagonizada por la princesa Diana, más conocida como Wonder Woman. Este mes al fin podremos comprobar en nuestro país de la mano de ECC si es justo tanto revuelo. A priori llama la atención la elección de guionista, Brian Azzarello, que parece no encajar con el perfil del personaje si nos fijamos en el resto de su obra. Sin embargo Azzarello ya ha probado su valía como guionista y verle en un ámbito distinto, aplicando su particular estilo al personaje ya es motivo suficiente para confiar y acercarnos a esta serie al menos por curiosidad.

Wonder Woman siempre ha sido uno de los personajes esenciales de DC, formando junto a Batman y Superman la denominada Trinidad. Sin embargo esto no parece estar al nivel de la calidad y popularidad de sus series. Pocos son los villanos que recordaremos de la amazonas y pocas sus historias individuales a destacar, por lo que parece que el personaje tenga más importancia en las historias conjuntas y como figura de la editorial. Tampoco ayudan los prejuicios que aún perduran, tanto por parte de editores como lectores, de que las series protagonizadas por mujeres son para mujeres. Por otro lado, al igual que sucede con otros dioses del cómic, como es el caso de Thor, su carácter de deidad hace un tanto más difícil empatizar con el personaje y tener la sensación de que realmente corre peligro o que aprenderá una importante lección de su última aventura.

Azzarello es consciente de todo esto y orquesta una trama que cambiará la perspectiva que muchos tienen del personaje. En primer lugar toma la acertada decisión de rodear a Diana de una amplia galería de dioses, los de la mitología griega ni más ni menos, enfrentados por el inminente nacimiento de un nuevo hijo de Zeus fruto de su relación con una mortal, a la que Diana se encargará de proteger. La elección de estos personajes no podría ser más acertada, pues algo que siempre los ha caracterizado es que a pesar de vivir en el Olimpo tienen conflictos muy humanos y se mueven por envidias, rencores y ambición. Viendo el devenir de la trama nos damos cuenta de que Azzarello no está tan fuera de su medio y su estilo se mantiene intacto pues al fin y al cabo, los dioses no son tan diferentes de las bandas de mafiosos que pueblan sus historias. El guionista se atreve también a revisar el origen del personaje, lo que confiere a esta serie una verdadera sensación de reinicio que se echa de menos en el resto del NuDC.

No podemos acabar esta reseña sin destacar el dibujo de Cliff Chiang, que nos presenta un estilo algo cartoon, alejado del realismo y las formas voluptuosas que suelen acompañar a Wonder Woman. El estilo sencillo junto al llamativo color transmiten la sensación de estar ante un verdadero icono, dándole el toque definitivo y distintivo a la serie. Cabe destacar también el diseño de algunos de los dioses aparecidos hasta el momento, con un aspecto sucio, moderno, pero a la vez fácil de identificar con la mitología y en perfecta consonancia con el estilo del guión.

Azzarello ha declarado que se ofreció a escribir esta serie al escuchar las (desastrosas) intenciones que DC tenía para el personaje. No quiero saber que tendrían Didio y compañía en la cabeza, pero sin duda doy gracias de que este haya sido el resultado final.

domingo, 24 de junio de 2012

JLA #2 y Liga de la Justicia Oscura #1



El segundo número de ECC de JLA incluye el número 2 de la serie original, mientras que Liga de la Justicia Oscura contiene 4 números americanos

La dupla formada por Geoff Johns y Jim Lee al frente de la serie de la Liga de la Justicia mantiene en este segundo número las pautas marcadas en su debut, de lo que no puedo sino alegrarme. Si en el primer número la acción se centraba en cómo se conocen Batman y Green Lantern, dejándonos con un inminente enfrentamiento a Superman, la mayor parte de este número abarca este choque de egos, introduce a Flash y deja casi rematado el origen de Cyborg. Nada más comenzar a pasar las hojas Jim Lee nos regala dos splash pages dobles con sólo dos páginas de diferencia, algo que podría resultar excesivo, pero en mi caso no puedo evitar detenerme a admirarlas. Cuestión de filias y fobias, como ya comentamos en la reseña del primer número de la serie. La llegada de Flash sirve para dinamizar aún más si cabe el relato con su divertido encontronazo con el héroe de Metrópolis. Es de hecho el humor que salpica las páginas lo que le da el toque definitivo a esta serie y la define como lo que es: una serie de entretenimiento y espectáculo en estado puro.

Por otro lado tenemos a la otra serie liguera editada en nuestro país por el momento: la Liga de la Justicia Oscura. Bajo este sugerente título se agrupan personajes del pasado y presente de la editorial y la línea Vertigo, con una marcada vertiente paranormal, por lo que no hace falta ser muy inteligente para imaginar a que tipo de amenazas se enfrentarán. De hecho, en el primer número se muestra de forma hábil como Encantadora, la primera villana de la serie, se deshace sin muchas dificultades la la Liga de la Justicia originalDe esta manera, el guionista Peter Milligan dedica estos cuatro números a presentar a los personajes e ir moviendo las piezas que confluyan en su definitiva asociación, con ayuda del nada desdeñable dibujo de Mikel Janín.

A priori la idea parece muy interesante y es inevitable sentir curiosidad por ver a personajes tan conocidos como John Constantine o Zatanna, luchar junto a otros más desconocidos para el gran público como Shade o Deadman. Sin embargo estos cuatro números dan una cierta sensación de inconsistencia, pues Milligan se empeña en introducir a todos los personajes en cada número, por lo que apenas hay espacio para aportar información sobre cada uno de ellos y además presentar la amenaza de Encantadora. Es aquí donde falla esta serie en comparación con la Liga de la Justicia de Johns, que apuesta por una introducción progresiva de los personajes, a pesar de que ser de sobra conocidos por el  público. 

Aún así creo que es justo darle una oportunidad a esta otra liga, por proponer una temática algo diferente, y más en vistas de que a partir del número 9 Jeff Lemire, guionista del actual Animal Man, sustituirá a Peter Milligan en el guión.

sábado, 23 de junio de 2012

Batman #2


¡OJO! El número 2 de Batman publicado por ECC en España se corresponde con los números #1 y #2 de la serie Detective Comics, y no está vinculado con el número 1 que ha publicado ECC

Sigue siendo sorprendente la carta blanca que le ha sido otorgada a Tony Daniel en el seno de DC, antes dibujante de la serie regular de Batman y al que ahora se le encomienda tanto el guión como el dibujo de una de las cabeceras más importantes, Detective Comics, firmando un cómic oscuro y repleto de acción con el Joker como villano. 

La realidad es que, a pesar de que el cómic entretiene y muestra un gran nivel, los guiones de Daniel están muy por debajo de los de los últimos autores que se han enfrentado a la escritura del caballero oscuro. Además, en la inevitable comparación con la serie junto a la que convive, la guionizada por Scott Snyder, su compañero gana por amplio margen. Detective Comics entretiene pero no llega nunca a la profundidad del trasfondo ni a la genialidad de las tramas con la que está concebida la serie de Batman escrita por Snyder

Por si fuera poco, el punto fuerte de Daniel como dibujante se resiente a menudo durante la lectura del cómic. Batman muestra proporciones discutibles y diferentes en cada viñeta en la que aparece, a veces grotesco, como si dibujarlo de repente fuera una desagradable dificultad. El autor se permite, además, copiar descaradamente una doble splash page perteneciente al All Star de Jim Lee, guiño a los lectores que resulta cuando menos discutible. 

No puede afirmarse que Detective Comics sea una mala serie. Es una lectura pasable que se anuncia como un breve arco argumental de cuatro números americanos. El nivel de excelencia mostrado por la otra cabecera de Batman es tan alto, por contra, que la comparación resulta nefasta. 

jueves, 21 de junio de 2012

Animal Man #1



La edición de ECC de Animal Man incluye los 6 primeros números de la serie original


Animal Man, o lo que es lo mismo, su alter ego Buddy Baker, es uno de esos casos curiosos en el mundo del cómic en el que un personaje que ha estado presente desde el principio tiene una popularidad por ciclos, con periodos en los que llegó a ser parte de la Liga de la Justicia y otros en los que ni siquiera tenía serie propia. Esos ciclos han ido marcados por los guionistas que han encabezado las series, destacando los períodos de Morrison y Delano, así como los diferentes tonos con los que han tratado al personaje. Animal Man ha tenido aventuras propias de un superhéroe normal, otras más espaciales, el periodo metanarrativo de Morrison o el toque más social que aportó Delano

Ahora está al frente de la serie Jeff Lemire, una de las jóvenes promesas de la editorial, para traernos la enésima reinvención de Buddy Baker, donde es un superhéroe prácticamente retirado y su rol es más cercano al de padre de familia. De hecho, se podría decir que en este arco argumental Buddy es más un espectador y el protagonismo se le cede a su hija Maxine, que descubre que también tiene poderes que amenazan con ser superiores, y con ello más peligrosos, que los de su padre. Lemire nos sumerge en una historia oscura, con toques de terror en un ambiente incómodo, estando más cercano a la línea Vertigo que a las series de superhéroes propias de DC, lo cual es un importante motivo para acercarnos a esta serie aunque sea por la curiosidad de ver algo diferente.

Sobre el dibujo de Travel Foreman hay que decir que de entrada resulta bastante tosco, e incluso se podría calificar como feo, pero es cuando se revela la verdadera esencia de la historia cuando podemos apreciar todo su potencial. Al ver los extraños e inclasificables monstruos a los que debe enfrentarse Animal Man en este arco da la sensación de que no habría otro dibujante mejor para trasladar al papel la pesadilla en la que nos introduce la historia de Jeff Lemire. No faltan por tanto razones para descubrir a este Animal Man y de paso La cosa del Pantano de Scott Snyder, serie que llegará en breve a nuestro país y con la que se prepara un inminente cross-over


lunes, 18 de junio de 2012

Flash: los West indomables


Hay tantas razones para adorar este cómic como para detestarlo. Para adorarlo, porque supone el regreso de Mark Waid, uno de los escritores que mejor ha sabido acercarse al personaje en los últimos tiempos, a las historias del superhéroe y a su mundo de viajes interdimensionales, saltos en el tiempo y devaneos con la velocidad absurda. 

También porque contiene abundantes páginas del portentoso trabajo visual de Daniel Acuña, con su particular y sugerente estilo a medio camino entre la caricatura y el hiperrealismo, cuyos diseños y conceptos ya suponen por sí solos un auténtico disfrute para cualquier cómic en el que aparezca. 

Y por último una buena razón es que propone una historia capaz de explorar las relaciones familiares en el seno de la progenie de Wally West, el Flash que protagoniza el argumento y que, en muchas ocasiones, cede el interés argumental a sus dos hijos que por momentos cuentan con mejores premisas. 

Pero también hay motivos para detestarlo. Primero porque Waid combina ideas estupendas con desarrollos convencionales, introduciendo villanos sin identidad ni interés, los mismos pulpos gigantes que hemos leído miles de veces y que no aportan nada nuevo al género, o los argumentos que quedan esbozados con brillantes y resueltos con pereza. 

Pero tal vez el mayor motivo sea que Daniel Acuña, la mayor atracción de la función, participa tanto de la obra como la abandona durante un número completo y entonces el cómic no sólo se resiente, sino que termina navegando a la deriva de los clichés de un superhéroe propenso a caer en ellos. 

miércoles, 13 de junio de 2012

Stormwatch #1



La edición de ECC de Stormwatch incluye los 4 primeros números de la serie original

A pesar de que quizás no fuera su verdadera intención, el reinicio de DC ha servido para que muchos seguidores del cómic nos atrevamos a acercarnos a personajes que nos interesaban pero nos asustaba no podernos adentrar en su bagaje. Este es mi caso con Stormwatch, el equipo que antaño formara parte de Wildstorm y que ahora está completamente integrado en el universo DC.

Stormwatch se nos presenta como una especie de Liga de la Justicia clandestina, encargándose de resolver peligros que amenazan a nuestro planeta de la forma más discreta posible. El tono es más cercano a la ciencia ficción que al cómic de superhéroes puro y duro. No en vano, sus personajes reniegan en más de una ocasión de su status como superhéroes. No quieren el reconocimiento, no persiguen una meta ni quieren defender a un estrato social concreto, simplemente hacen lo que deben con las habilidades de las que disponen, lo cual convierte a esta serie en un contrapunto interesante dentro del cómic mainstream.

Stormwatch está compuesto por una amalgama de personajes con poderes muy heterogéneos, la mayoría sorprendentes, incluso algunos pueden resultar ridículos al oírlos por primera vez, pero que por suerte se aplican muy bien en la historia. El mayor desafío de estos personajes es conseguir compaginarse, pues como bien dice uno de sus personajes, son un buen grupo pero podrían ser un gran equipo. Este interesante conflicto, junto con el épico reto al que se enfrentan en este primer arco, el carisma de sus personajes y el halo de ciencia ficción que envuelve la trama hacen del Stormwatch escrito por Paul Cornell y dibujado por Miguel Sepúlveda una serie a tener muy en cuenta.

sábado, 9 de junio de 2012

Grandes páginas del cómic (III)


La acertada decisión de permitir a dibujante y colorista co-escribir el guión del nuevo Flash para DC ha generado un auténtico festín visual en los nuevos cómics del superhéroe a la vez que argumento e ilustración van siempre juntas de la mano. Casi podríamos escoger cualquier página al azar de estos primeros números de la serie y encontraríamos un bonito hallazgo en términos narrativos y visuales. 

La decisión de ilustrar una caída de varios metros de altura a diferentes niveles (ver página completa aquí) describe con originalidad y precisión la manera que tiene Flash de entender el mundo, pues su capacidad para moverse a gran velocidad hace que un salto mortal de unos pocos segundos implique toda una vida para él. 

viernes, 8 de junio de 2012

La verdad del Nuevo Universo DC


"¿Qué cojones acaba de pasar? ¿Acabamos de reiniciar todo el puto universo DC?"

Una frase para la historia 

Desde que se anunció el pasado septiembre el reinicio que haría DC Comics a todas las series que publicaba, no han dejado de surgir especulaciones de las verdaderas razones de esta decisión. Muchos claman que esta decisión no buscaba más que aumentar las ventas, otros que querían renovar a la cantera de lectores, en detrimento de los habituales, y también había quién compartía la versión de la editorial de que todo lo hacían por los personajes. Pero la verdad es mucho más sencilla que todo eso.  El gran equipo detrás de Crónica de un Picao ha tenido acceso a información privilegiada en forma de grabación de una reunión convocada por el mismísimo Dan Didio. El Vice-presidente de la compañía convocó a Grant Morrison a una reunión urgente, pero él no acudió, por supuesto. Era necesario que tres becarios que se encontró por el pasillo manejasen la situación. Él estaba muy ocupado y esto les ayudaría mucho en su formación. A continuación transcribimos lo sucedido en dicha reunión.

Becario -Buenos días, señor Morrison.
Grant -Buenos días, jóvenes zagales. Ah... Cómo me recordáis al Damian Wayne que yo mismo concebí. Mis creaciones cobran vida... ¿Cuál es el motivo de esta reunión?
B -Verá, señor Morrison, la editorial está un poco preocupada por el camino que está tomando la serie de Batman. Eso de los viajes en el tiempo, los hijos y los sobrinos de Batman y demás... está resultando un poco confuso para algunos lectores.
G -Pero eso es porque aún no hemos llegado al final de la historia. Ya veréis, sólo quedan ochenta números, al final todo encaja en su sitio y forma un tapiz apasio...
B -Ya, señor Morrison, "un tapiz apasionante", pero lleva más de un año diciendo eso y el jefe cree que es hora de darle un respiro a usted y a Batman.
G -¡Pero no puede hacerme esto! Soy uno de los mejores escritores de la editorial, del país, del mundo, del universo y de la historia. Y de Batman. Tengo una cabeza brillante.
B -Eso es indiscutible, el reflejo de la luz en su cabeza apenas nos permite verle los ojos. Debe entender una cosa, sólo somos unos becarios transmitiéndole las órdenes del jefe.
G -¿Y cuáles son esas órdenes?
B -Verá, es que... Es que hay problemillas con el tóner de la impresora, y entonces... Han decidido reiniciar la serie de Batman. Aún no saben cómo, pero lo justo es decirle que muchas de las cosas que ha escrito será como si nunca hubiesen sucedido.
G -NOOOO.

(En este momento Grant Morrison rompe a llorar y a murmurar frases sin sentido entre dientes)

B -Se-señor... señor Morrison, no se lo tome así. Esto... eh, verá, no me ha dejado terminar de contarle. Estooo...
B 2 -No sólo van a reiniciar Batman. Van a reiniciar todo el universo DC.
B -Exacto, todo el universo DC. No es por usted. La editorial quiere renovarse y...
B 2 -Han decidido cambiar todas las series de autores, y empezar como si fuese de cero.
G -De... ¿De verdad? Eso es una locura, no tiene sentido... ¡Me encanta!
B 2 -Nos alegramos de que se lo tome así, señor.
G -¿Y de qué serie me encargaré yo?
B -¿Usted? Pues no nos han dicho nada...
G -¡NO! ¡Lo sabía! Quieren dejarme fuera, esto es casi peor que reiniciar mis prodigios.

(Morrison empieza a hacer ruidos extraños de nuevo)

B 2 -¡Ah, espere, ya recuerdo! Er... Comentaron algo de una serie, sí.
B -Cierto... no recuerdo cuál era...
B 3- ¡Superman!
G -¡¿Superman?! Eso es estupendo. Tengo muchísimas ideas para Superman. Un arco breve, de unos seiscientos números revisando los orígenes, y Kal-El tendrá un hijo, y se llamará Kol-A-Kao y tendrá poderes místicos porque viene de una realidad paralela pseudotangente en la que...
B -Mu-muy bien señor Morrison, me alegro de que esté tan entusiasmado. Ya le haremos llegar las novedades. Siga creando, no pierda esa chispa.

(Grant Morrison abandona la sala sin dejar de desarrollar su concepto para Superman)

B -¿Qué cojones acaba de pasar? ¿Acabamos de reiniciar todo el puto universo DC?
B 2 -Oye, lo siento, fue lo único que se me ocurrió... no podía pensar en otra cosa. Creo que el brillo de su cabeza ha tenido algo que ver. Ya veremos cómo nos las apañamos, pero de todas maneras no es la primera vez que lo hacen, tienen experiencia en desmontar la continuidad y tienen varias Tierras paralelas con las que ir maniobrando.
B - ¿Y qué coño ha sido eso de Superman? ¿Le quitamos Batman a Grant Morrison para darle Superman?
B 3 -Es que es el único personaje que conozco... yo he leído poco cómic. Por cierto... ¿Quién es Grant Morrison?

jueves, 7 de junio de 2012

Batman: Puertas de Gotham


Hay algo que Grant Morrison introdujo de manera muy acertada en su paso por la serie regular del hombre murciélago: la familia. Un concepto que no es ajeno a la mitología del personaje, todo lo contrario. La diferencia de planteamiento del guionista era no basarse en la ausencia de esta, sino en la presencia de una nueva. Con la llegada del núcleo familiar al entorno del protagonista, simbolizada en su compañero Dick Grayson o en su propio hijo, Damian Wayne, el escritor trabajaba con otro concepto aún más profundo: Bruce Wayne no sólo une a esos niños perdidos para evitar que se cometan más crímenes en la ciudad sino también, y sobre todo, para que esos niños perdidos no tengan que sentirse huérfanos nunca más. 

Hay muchas cosas que Scott Snyder introduce con acierto en su paso por Batman, pero sólo nombraremos aquí una de ellas. Por fin un guionista le otorga voz, vida, historia y espíritu propio a la Ciudad en sí misma. Un lugar con un potencial argumental infinito que por fin alguien comienza a sacar a la luz y a edificar prácticamente desde cero. La ciudad de Gotham ahora vive y respira, tiene historia propia, y ese elemento enriquece la lectura de una manera no abarcada hasta ahora en la mitología de ningún otro personaje de cómic. 

Puertas de Gotham hereda esos dos conceptos, al ser una historia concebida tras el paso de Morrison en la serie y la inminente llegada de Snyder. Su trasfondo cuenta cómo fueron diseñados y construidos los cimientos de los tres puentes principales de la ciudad, mientras en el presente se sucede una trama que sacará a la luz el pasado no resuelto de Gotham y que enfrentará a la familia Wayne a un rompecabezas repleto de historia. 

Con un dibujo sofisticado y elegante, un buen desarrollo de personajes y la dosis justa de trama detectivesca, Puertas de Gotham se convierte en uno de los mejores cómics recientes en torno a la mitología del personaje. No sólo por la historia que cuenta o por su ágil lectura, sino por lo que representa. Se trata de la puerta de entrada, nunca mejor dicho, a una ciudad muy conocida, pero jamás explorada. Las protagonistas, ahora, son sus calles.