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lunes, 2 de julio de 2012

Grandes páginas del cómic (VII)


Buen soldado...

Uno de los más hermosos elementos de El regreso del caballero oscuro de Frank Miller es esa suerte de Robin improvisado que encarna Carrie, una chica que pronto se gana el cariño del lector. Los momentos en los que aparece durante la historia le dan alas al personaje central y también al cómic, pues su uniforme está lleno de colores vivos, totalmente contrarios al tono de la historia, al resto del cómic, a la ciudad y al personaje protagonista. El perfecto contrapunto, el más hermoso Robin jamás escrito. 

De entre los miles de hallazgos de Miller a lo largo del cómic, considerado con unanimidad uno de los mejores de la historia del medio, destaca especialmente la habilidad del autor para sugerir la sensación de movimiento, no tanto a partir del propio dibujo sino de la yuxtaposición entre viñetas, que al concatenarse y enfrentarse entre sí generan el portentoso dinamismo con que cuentan las escenas de acción, como ocurre con el rescate a Robin en el aire (ver página completa aquí). Un ejemplo maestro más de las infinitas posibilidades del medio. 

Grandes páginas del cómic (VI)


Resulta complicado sumergirse en El regreso del Caballero Oscuro de Frank Miller y elegir una página entre todas, ya no sólo por la calidad del cómic, sino porque se trata de una obra caótica. Miller llena las páginas de situaciones paralelas y de fragmentos de los noticiarios, por lo que pocas páginas (a excepción de las impresionantes splash pages, claro está) transmiten verdadera sensación de unidad. Ojo, que no estoy diciendo que esto sea malo, es el tono que necesita la historia: un mundo completamente caótico que obliga a Bruce Wayne a volver a ser Batman.

De entre las casi 200 páginas que componen este cómic me he decantado por destacar la última de la tercera parte (ver página completa aquí). [Spoiler] Batman finalmente se decide a romper el quinto mandamiento intentando romperle el cuello al Joker, pero ya sea por el miedo, porque le fallan las fuerzas o porque no puede faltar a sus principios, la presión no es suficiente. Pero ni en esta situación el Joker le permite una pequeña victoria y decide terminar el trabajo por sí mismo, retorciéndose mientras le susurra que lo verá en el infierno y manchando a Batman para siempre con el estigma de que todos lo vean como un asesino. [Spoiler]

Pero lo más escalofriante es la expresión en la cara del Joker, manteniendo su característica sonrisa pero llevada a la carcajada más grotesca, con esa risa invadiendo las viñetas y tapando la cara de Batman. Una risa que probablemente lo atormentará más que todos los planes que ideó el Joker durante su vida. Un gran final para una eterna enemistad.