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sábado, 25 de agosto de 2012

Batman #4


La edición de ECC incluye el tercer y cuarto número de la serie original

En este mes de Agosto podemos volver a disfrutar de la cabecera original de Batman, a cargo de Scott Snyder y Greg Capullo y es un verdadero placer descubrir que lo que hacía grande a los dos primeros números sigue intacto. Tenemos por tanto a un Batman con más recursos de lo que solemos estar acostumbrados pero que mantiene su esencia puramente detectivesca. Bruce Wayne se sumerge aún más en la investigación de la corte de los búhos, algo que le llevará a indagar en la historia de Gotham (que mantiene su cuota de protagonismo) y que incluso nos lleva a un flashback de la infancia de Bruce maravillosamente dibujado por Greg Capullo

A pesar de que como decimos predomina el tono detectivesco, no falta espacio para grandes momentos de acción que, de hecho, se aprovechan de ese tono contenido y lleno de diálogo que domina el cómic para brillar especialmente. Es inevitable admirar el estilo de Capullo en el dibujo, especialmente en la figura de Batman, pues consigue plasmar la imagen de un hombre con una figura temible y un gran porte, pero a la vez realista y muy humano bajo la máscara. Cabe destacar también su trabajo en las portadas de ambos números, ambas de estilos bien diferentes y alejadas del clásico "figura del protagonista en pose molona" a que nos tienen tan acostumbrados. 

En definitiva, un trabajo realmente admirable en todos los sentidos y que nos mantiene en vilo para que llegue la tan esperada Noche de los Búhos.

viernes, 18 de mayo de 2012

Batman #1



La edición de ECC de Batman incluye los dos primeros números de la serie original.

Mucho y muy bien se ha venido hablando de la serie de Batman del reinicio editorial, siendo no pocas las voces que aseguran que se trata de la mejor serie del nuevo universo DC. El equipo creativo formado para la ocasión no hacía esperar nada menos. El guión corre a cargo de Scott Snyder, autor de American Vampire y que ya había demostrado su buen hacer con Batman en la etapa pre-reinicio escribiendo Detective Comics y Gates of Gotham, aunque bajo la máscara estuviese Dick Grayson en lugar de Bruce Wayne. Del dibujo se encarga Greg Capullo, que llevaba un tiempo alejado del cómic mainstream, pero su época al frente de la serie Spawn no puede ser una mejor carta de presentación.

Ante las expectativas cabría asustarse al pensar que el resultado no sea para tanto. Sin embargo al llegar a la segunda página ya tenemos que pararnos en seco para admirar el magnífico dibujo, en el que se nos presenta una llamativa y amenazadora revisión de algunos de los villanos, acompañado por una gran descripción de Gotham, y ya sabes que no estás ante un cómic del montón. Snyder sabe perfectamente que no se puede separar a Batman de su ciudad, y por eso la trata con sumo mimo, dándole tanta importancia como al justiciero. El guionista nos presenta una versión más tecnológica del Caballero Oscuro, pero sin perder nunca el necesario toque detectivesco, y lo imbuye en una trama que intriga y transmite verdadera sensación de amenaza desde el principio. El dibujo no sólo está a la altura, sino que acentúa los aciertos de la trama. No hay mayor muestra de compenetración en el equipo que el hecho de que la historia te empuje a seguir leyendo mientras que el dibujo te invite a parar para degustar cada página con tranquilidad.

La única pega es la evidente sensación de que Batman no necesitaba un reinicio. Nos encontramos supuestamente ante un Bruce Wayne que lleva aproximadamente 5 años luchando contra el crimen, y sin embargo bajo su protección ya han pasado Dick Grayson, Tim Drake y ahora su hijo Damian. En el fondo esto no es muy diferente de cualquier cambio de autores que se hubiese producido antes, aportando su punto de vista particular pero sin olvidar nada de lo sucedido anteriormente, lo que pone en evidencia que este reinicio editorial no es más que una estrategia de cara a las ventas. Sin embargo, en vistas del resultado, no seré yo el que se queje.


jueves, 17 de mayo de 2012

Flash #1


La edición de Flash editada por ECC incluye los 4 primeros números de la serie original.

¿Qué sentido tiene escribir sobre un personaje que puede moverse a tal velocidad que el ojo humano no puede percibir sus heroicidades? ¿Cuántas veces podría resolver los problemas del mundo en una fracción de segundo sin que ni siquiera pudiéramos darnos cuenta? Para ello hay que pensar a la misma velocidad en términos de narración. Los segundos se dilatan, se expanden de manera casi infinita, el pasado y el futuro dejan de importar, al igual que las distancias, la cualidad laboriosa de cualquier tarea y el tiempo en sí mismo parece por fin superado. ¿Qué escribir, entonces? 

Para Flash, uno de los miembros tardíos y menos célebres de la Liga de la Justicia, el hecho de ser un apasionado por la ciencia y las labores detectivescas en la intimidad lo convierten en un ingenuo boyscout que persigue el bien en el sentido clásico de la Edad de Oro del cómic. La justicia y las personas por encima de todo. Y al ser el resto de seres humanos lo más importante, él se pone a su altura, a su concepción del tiempo y bajo los cánones de la forma de vida corriente. Las cualidades humanas de Flash son las que le convierten en un personaje sobre el que es interesante escribir, no por sus superpoderes.

Puede que no exista cómic hecho con mayor pasión que este en en la época actual. Quizás gran culpa de ello la tenga el hecho de que está co-escrito por el mismo dibujante y colorista implicados en el proyecto, Francis Manapul y Brian Buccellato, lo que ha generado en la obra una absoluta libertad y frescura para asumir riesgos y encontrar unos apasionantes hallazgos narrativos en cada página que no parezcan tener parangón. 

Efectos de sonido que se integran en el propio dibujo. La página grita, tiene voz. Viñetas que se pliegan a la manera de ver el mundo a la velocidad del superhéroe. Es la historia la que marca el ritmo y no el lector. La página se mueve, tiene vida. Me gusta su corbata, dice un personaje en una viñeta, y nuestros ojos vuelven atrás, a contemplar el diseño, a deleitarse con la composición y con sus variados descubrimientos. La página se vuelve sobre ti, te rodea, te toca el hombro y pide toda tu atención. 

Así debería ser todo número 1 que nazca con la intención de generar un auténtico amor por el medio, así debería ser todo relanzamiento de personaje. La apasionante aventura del descubrimiento.