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jueves, 3 de mayo de 2012

Batman: el caballero de la venganza


Volvemos a hablar de Flashpoint y cómo no, de Batman, para acercarnos al tie-in protagonizado por este personaje, que recibe como título El caballero de la venganza. Dentro de la gran distopía que supone Flashpoint, nos encontramos con que el manto del murciélago recae sobre los hombros de Thomas Wayne, ya que en este universo Bruce murió durante el icónico atraco tras la proyección de The Mark of Zorro. Por suerte para los seguidores del caballero oscuro nos encontramos ante el caso opuesto al  de Project Superman.

El equipo creativo formado por Brian Azzarello y Eduardo Risso, responsables de la reconocida 100 Balas y que ya habían escrito sobre Batman en obras como Ciudad Rota, nos trae una historia con entidad propia, aprovechando el suculento punto de partida para desarrollar una trama alejada de la línea central del macro-evento. En menos de 70 páginas consiguen explotar la propuesta de este elseworld con espacio para guiños e interesantes revisiones de algunos personajes, manteniendo el ritmo hasta un último número ejemplar, donde se nos presenta a un Batman atormentado por una tragedia aún mayor que la que todos conocemos.

La capacidad como guionista de Azzarello ha quedado de sobra demostrada en obras como la comentada 100 Balas, Joker y de forma más irregular en Superman: por el mañana. Es por ello que su sola presencia en obras como el Wonder Woman del reinicio de DC y la temible precuela de Watchmen son motivo de alegría e interés. Respecto al dibujo de  Eduardo Risso destacaría algunos recursos visuales realmente acertados, con esa burbujas que se convierten en perlas como un buen ejemplo, y el acertado enfoque de los Flashbacks con el uso de tonos grises rotos sólo por el rojo, al igual que ya hiciera Brian Bolland en la reedición de La broma asesina. Como única pega le pondría el dibujo de los rostros, que en ocasiones parecen pertenecer a personajes diferentes.

Es realmente loable el hecho de que al terminar de leer este cómic tengas ganas de releerlo sobre la marcha y aún sigas descubriendo detalles que pasan por alto en una primera lectura. Es por eso que no dudo en asegurar que nos encontramos ante lo mejor que ha dado de si el evento Flashpoint, y no me extrañaría nada ver esta obra publicada en edición de tapa dura, entre los esenciales del héroe de Gotham.


jueves, 26 de abril de 2012

Flashpoint: Project Superman


Al adentrarse en la lectura de un gran evento editorial, como es el caso de Flashpoint que afecta a todas sus colecciones individuales y paralelas, uno no puede evitar la incertidumbre de no saber qué historias/complementos son un simple relleno para multiplicar las ventas, o cuáles funcionan realmente como un motivo para componer una gran historia sobre el personaje que tratan. 

Si hay un argumento realmente original y con un potencial enorme dentro de la trama de Flashpoint, es con diferencia la de un Superman que no aterriza en una granja olvidada, sino en plena ciudad, y queda entonces preso del gobierno y de las autoridades militares para ejercer sobre él todo tipo de experimentos que acerquen un poco al ser humano a las condiciones del superhombre como arma, no como nueva entidad humana. 

El guión de Scott Snyder para este Project Superman se revela del todo superfluo, narra una infancia llena de sufrimiento e incomprensión por parte del Superman niño y teje con ello un argumento absolutamente convencional y sin trascendencia alguna, amén de pasar de puntillas por lo que acontece en la línea principal de Flashpoint y que debería entroncar con lo que también sucede en este cómic. 

La decepción es palpable pues no sólo el cómic resulta intrascendente, sino que en cada página pueden percibirse las enormes oportunidades que ofrecía una situación como esta. 

Quizás, para algunos lectores, el dibujo del artista Gene Ha sea otro escollo al que enfrentarse dada su afinidad narrativa con la estética del modelo Manga y la poca adecuación de su estilo al universo superheróico americano clásico. Su calidad es indiscutible, pero algunas de sus decisiones narrativas no son nada convencionales y eso puede imposibilitar la conexión con el universo del héroe de Metrópolis

En definitiva, Project Superman es un cómic que se queda a medio gas entre lo que deseaba conseguir y lo poco que finalmente alcanza a edificar. Ninguna de sus tramas es más interesante de lo que podría resultar cualquier historia aislada del superhéroe, y eso es quizás lo peor que pueda decirse de un tie-in sobre uno de los personajes más importantes de DC: la sensación de haberse quedado totalmente igual tras haberlo leído. 


lunes, 23 de abril de 2012

Flashpoint


En una época en la que las dos grandes editoriales de cómic apenas esperan a cerrar un gran evento para meterse en otro, sería normal plantearse qué interés tiene el sumergirnos en Flashpoint, el gran arco con el que DC cierra su continuidad hasta ahora para reiniciarse con "The New 52". También puede asustarnos ver que son 62 los números que componen  Flashpoint pero sin embargo son 5  números centrales y el resto corresponden a series de 3 números de los diferentes personajes, lo que la hace muy accesible y que cada uno pueda leer solo lo que le interese, pues nos bastan esos 5 números para seguir la historia y el resto sirven como complemento para ampliar el universo que nos presentan, pero sin desmerecer para nada a la serie madre.

Flashpoint se presenta como un enorme Elseworld, en el que Barry Allen/Flash despierta en un mundo parecido al suyo, pero con algunos cambios sustanciales. Por suerte para el lector estos cambios no suponen ligeras pinceladas a los personajes que todos conocemos, sino que dibujan un gran cuadro en el que hay espacio para interesantes revisiones de los héroes del universo DC, entre los que destacaría a Shazam, e incluso para presentar a personajes nuevos, como son Element Woman o Deathstroke, con vistas a darles protagonismo en el inminente reinicio editorial. Este mundo está marcado por la guerra que enfrenta a las amazonas, con Wonder Woman a la cabeza, y los atlantes, liderados por Aquaman; una guerra que está asolando europa y amenaza con hacer perder el equilibrio al resto del mundo. Así, Barry Allen no duda en buscar la manera de reestablecer el universo conocido.

Es muy de agradecer que en la serie no se limiten a buscar la explicación a este cambio, sino que nos van presentando el universo en que nos sitúan y las nuevas relaciones que se establecen entre los personajes, sumergiéndonos irremediablemente en la historia y haciéndola sorprendentemente cercana sin que nada resulte demasiado forzado o artificioso. No es hasta el último número cuando se plantea la causa de este desbarajuste de forma muy sencilla, lo cual podría resultar decepcionante para algunos lectores pero a mi juicio se agradece, atrás quedaron las tramas con complots intergalácticos, devoradores de universos e implicaciones de historias casi olvidadas. A pesar de involucrar historias previas de algunos personajes Geoff Johns tiene la habilidad para mostrarnos los datos necesarios en poco más de algunas viñetas y que no sintamos que nos faltan datos. En las últimas páginas hay espacio para un cierre emotivo y dejarnos en una situación ambigua que da pie a interesarnos por "The New 52", no olvidemos que aquí lo que se busca es ganar nuevos lectores.

Respecto a las series paralelas nos encontramos con algunas realmente sorprendentes y se pueden reivindicar más allá de este evento, como es el caso de Batman: el espíritu de la venganza, donde Azzarello y Risso confirman que de su colaboración no puede salir algo malo. También nos encontramos con series que partiendo de una propuesta interesante se quedan en agua de borrajas, como la de Green Lantern. En estas series se juega constantemente con los personajes principales y secundarios del universo que todos conocemos, por lo que para el lector habitual los guiños se esconden en cada viñeta. Sin embargo queda la sensación de que DC lleva mucho tiempo viviendo de los personajes ya creados a los que va añadiendo pequeños cambios y puntos de vista diferentes, y que tarde o temprano esta fórmula se les va a acabar, si no lo ha hecho ya. Ha llegado la hora de que DC empiece a escribir su nueva historia y esperemos que lo haga con el inminente reinicio.